Guía de orientación regulatoria

Consideraciones para evitar basura espacial

De GOR
Saltar a: navegación, buscar

Un aspecto importante de la operación de un satélite tiene que ver con el fin de la vida útil del satélite. Aunque el satélite ya no funcione, éste continuará orbitando alrededor de la Tierra. A los satélites en esta condición se les conoce también como “basura espacial”, o “chatarra espacial”.

Se considera basura o chatarra espacial a cualquier objeto artificial en órbita sobre la Tierra que no tenga alguna utilidad, y puede consistir en objetos tan variados como naves o estaciones espaciales viejas o fuera de servicio, satélites viejos enteros o en partes, así como partes de cohetes, explosiones o restos de cohetes y satélites, tal como polvo o pequeñas partículas de pintura. Puede llegar a incluir cápsulas, equipo científico, de comunicaciones o de medición, así como restos y partes de antiguas misiones espaciales a la luna o a otros planetas del sistema solar, siempre y cuando ya no estén en operación.

Es de particular preocupación la basura espacial en las órbitas bajas que se ha generado desde el inicio de la carrera espacial, a finales de la década de los cincuentas, dado que, dependiendo de su órbita y velocidad, éstos pueden llegar a tardar cientos o miles de años para reingresar a la atmosfera terrestre.

Tabla 15. Tiempo de vida de objetos espaciales. Fuente CNES
Tipo de satélite Altitud (Km) Años para reingresar
Satélite pequeño menor a 5 kg 600 25
Satélite pequeño, menor a 10 kg 600 25 a 30
Estación espacial 400 1
Satélites de observación de la Tierra (grande) 830 200
Satélite GEO en órbita de transferencia 600 a 36,000 10,000
Satélites geoestacionarios 36,000 Millones de años

|Fuente: CNES

El principal problema que esto causa es la posibilidad de colisiones a muy alta velocidad entre dicha basura espacial y algún dispositivo o satélite aún en operación o, peor aún, alguna nave tripulada. Recordemos que cualquier objeto exterior que cumpla con las leyes de Kepler y de Newton se puede mantener en órbita por un largo tiempo, y eso implica un alto riesgo para los demás objetos útiles que se encuentren en su dirección en órbitas cercanas.

Aunque la mayor parte de los objetos de basura espacial se encuentra en órbita baja, donde existe mayor atracción gravitacional debido a la cercanía de la Tierra, es también donde dichos objetos tienen la mayor velocidad y pueden causar más daño. Esa es la órbita en la cual operan la gran mayoría de los satélites pequeños, razón por la cual la UNOOSA a nivel internacional, y la AEM en el caso de México, solicitan esta información a quienes solicitan una concesión, y son quienes hacen el registro de estos objetos. Para esto, se pide se declaren las características físicas de los satélites a lanzar, su tamaño y peso, su altura y plano orbital, así como un estimado de su vida útil.

En el caso de lanzamientos y puesta en órbita por la EEI, se busca que la órbita del satélite sea levemente diferente; con el objetivo de evitar que, con el tiempo, el mismo satélite se convierta en un proyectil en su misma dirección y altura orbital (revisar Figura 9). Los satélites pequeños, por su mayor velocidad y menores dimensiones, suelen caer a la Tierra jalados por su fuerza de gravedad, pero debido a la fricción contra las capas superiores de la atmósfera, el objeto descendiente se calienta a gran temperatura y funde o se rompe en muchos pedazos, reduciendo sus dimensiones fraccionales y, por lo tanto, su impacto contra la superficie de la Tierra.

Figura 9. Daño ocasionado en una ventana de la Estación Espacial Internacional por basura espacial (Foto ESA/NASA)

Finalmente, también se tienen casos de basura espacial de mayor tamaño, donde las fracciones que reingresan no se alcanzan a fundir ni a romper en fragmentos pequeños, por lo que pueden causar fuertes daños en caso de caer en zonas pobladas. Estos fragmentos de mayor tamaños son constantemente vigilados por organismos internacionales para avisar a la población en caso de existir algún peligro de este tipo

Enlaces externos

Referencias